miércoles, 17 de octubre de 2007

Cómo decorar con sillas

Las sillas son un complemento indispensable en todas las casas y, por ello, tienen una vital importancia en la decoración. Si las usas acertadamente, podrás crear espacios acogedores, dar pinceladas de estilos diferentes al del resto del salón o convertir una zona de tertulia en un lugar de trabajo únicamente variando su colocación.

Para elegir las más adecuadas deberás tener en cuenta varios factores: el número de personas que van a usar el salón, si vas a recibir visitas, el espacio y la estructura de la sala o el tipo de decoración presente en ella. Encontrar las sillas idóneas te facilitará la tarea de emplearlas del mejor modo posible.

Herramienta polivalente
La versatilidad que ofrecen las sillas te facilitará el usarlas para fines muy distintos. Si andas dándole vueltas a cómo llenar ese espacio vacío que tan feo queda en tu salón, una silla te solucionará la papeleta. Además, harás que la habitación parezca más acogedora e íntima, sin olvidar que añades un nuevo lugar de descanso y relax.

Si lo que buscas es crear un contraste de estilos dando un toque diferente a la estancia, lo tendrás fácil. Si tu salón está gobernado por muebles de orientación clásica incluye una silla de un estilo actual; ésta aportará frescura y logrará sorprender a las visitas. Además personalizará tu casa haciéndola más exclusiva.

Revista de hogar

Todo sobre decoración

Foro decoración

viernes, 21 de septiembre de 2007

Técnicas artísticas del retablo

Aparejo: fase previa a la labor de policromía de una escultura en la que se prepara la madera para recibir los pigmentos. En primer lugar, se alisaba toda la superficie, rellenando todas las posibles grietas y huecos, para aplicar varias capas de yeso. En un segundo momento, se aplicaba una capa de arcilla roja muy untuosa, que era la que servía de base a la pintura. Una vez seca, se podía proceder ya al dorado y estofado de la pieza.

Dorado: Técnica artística consistente en la aplicación de panes de oro sobre una superficie, ya sea arquitectónica, pictórica o escultórica. El acabado podía ser mate o brillante.

Encarnado: Tras dorar y estofar una escultura, el último paso en su decoración es aplicar en manos pies y rostros, los colores que asemejarán al tono de la piel; a esta acción se denomina encarnado.

Ensamblador: Ensamblar, en carpintería, es la operación de encajar diferentes piezas, hasta dar a un objeto la forma deseada. Pero la labor del ensamblador dentro del proceso de construcción de un retablo es mucho más amplia y compleja, ya que no se limita al mero trabajo mecánico de montar y hacer coincidir las distintas partes que lo conforman; también es el encargado, entre otras funciones, de establecer contacto con el cliente, de presentarle la traza y el diseño de las formas, del transporte de los materiales hasta el taller, del corte de las piezas en las molduras y perfiles requeridos y, finalmente, de su montaje y encolado.

Entallador: En el arte español se aplica este nombre, de modo genérico, al artista o artesano que se dedica a la labor de talla en madera. De este modo, y dentro del proceso de construcción de un retablo, el entallador sería el encargado de la parte ornamental de la arquitectura (relieves del banco, tallas de las columnas y pilastras de las calles...), frente al escultor, autor de las figuras de gran tamaño.

Estofado: Fase que sigue a la del dorado en el proceso de policromar una escultura. Una vez aplicada la base de pan de oro, ésta se cubre por encima con pintura al temple. Una vez seca, se rasca el color con un pequeño punzón en los lugares en los que se desea que aparezca un efecto dorado. Suele ser común su empleo para marcar los pliegues de las vestiduras.

Mazonería: el término define, de modo genérico, toda labor constructiva realizada en cal y canto. Aplicado a los retablos, hace referencia únicamente a su parte arquitectónica, distinguiéndola de las esculturas y pinturas que puedan estar insertas en ella.

Policromía: Proceso por el cual se pintan de varios colores las obras artísticas. El término se utiliza especialmente en el ámbito de la
escultura: cuando una estatua ha sido pintada, se dice de ella que está policromada.

Restauración en estilo y hogar

martes, 4 de septiembre de 2007

Las partes y técnicas de un retablo

La palabra 'retablo' proviene del latín, retro tabularum, que significa tabla que se coloca detrás. Se trata de una compleja estructura en la que se conjugan la arquitectura, la escultura y la pintura, dispuesta delante del muro de cierre de una capilla, encima del altar. Tiene su origen en la antigua costumbre litúrgica de colocar para su adoración, reliquias o imágenes de santos sobre los altares.

Lo mas común es que para su estructura se emplee la madera, (pino, castaño, peral, roble, nogal y tejo); pero no son extraños tampoco aquéllos construidos en piedra, alabastro, mármol y otros materiales duros y semipreciosos como el lapislázuli y la malaquita.

Los distintos elementos

Ático: parte superior de la calle central de un retablo. Suele ser el lugar elegido para disponer un calvario.

Banco: parte inferior o basamento de un retablo. En ocasiones puede estar dividido en dos pisos, en cuyo caso se denomina sotabanco; el más próximo al suelo, predela.

Calle: nombre que reciben cada una de las divisiones verticales de un retablo, en ocasiones separadas unas de otras por particiones más estrechas denominadas entrecalles.

Casa: cada uno de los espacios de forma cuadrangular o rectangular que, abiertos en los cuerpos y calles de un retablo, sirven para alojar pinturas o esculturas.

Cuerpo: cada uno de los pisos o de las divisiones horizontales de un retablo.

Entrecalles: divisiones verticales más estrechas que las calles y que las separan unas de otras.

Guardapolvo: pieza o saledizo que enmarca un retablo tanto por los laterales como por la parte superior.

Polsera: guardapolvo.

Predela: del italiano predella; banco.

Sotabanco: parte inferior de un banco de retablo de dos pisos.

Foro de Decoración en Estilo y Hogar

miércoles, 29 de agosto de 2007

Trabajar el vidrio - Continuación

Paso a paso
No es lo mismo cortar en línea recta que hacerlo en círculo o perforar.

Si quieres realizar un corte recto:

  • Sitúa la regla o guía metálica sobre el vidrio, justo en el lugar por donde quieres realizar el corte.
  • Dirige el cortador de vidrio a lo largo de la guía. Debes aplicar una presión constante en posición vertical.
  • Una vez realizado el marcado, coloca la lámina sobre un vástago redondo.
  • Pon las manos a ambos lados del corte y presiona ligeramente hasta que se parta el cristal.
  • Si se trata de una banda estrecha, utiliza la entalladura del cortador. Hay que aplicarla siempre de la raya hacia fuera.
  • Si se trata de una corte circular, conviene que utilices como guía elementos alternativos (un plato, por ejemplo):

    • Sitúa la guía sobre el cristal y realiza el corte sin detenerte.
    • Utiliza unas pinzas, tenazas o ventosas para retirar el cristal servible.

    Después de tallar y romper, lima los cantos con una piedra de carborundo. Evitará que corten.

    Si lo que necesitas es perforar:

    • Fija el cristal junto al taladro fijo.
    • Echa lubricante en el lugar donde vas a realizar la perforación.
    • Baja suavemente el taladro, sin golpes.
    • Limpia la zona y límala levemente, sin rayar el cristal.
    Habla sobre decoración y estilo en este foro de decoración

    lunes, 6 de agosto de 2007

    Trabajar el vidrio

    La mayoría de las veces, el vidrio se rompe por donde no debe y cuando no debe. Es muy fácil evitarlo, únicamente hay que tener paciencia y las herramientas indicadas. Para cortarlo, se emplean herramientas especiales con unas ruedas afiladas de metal duro y perforadores de vidrio.

    Dependiendo del trabajo, puedes utilizar un taladro fijo con unas brocas de metal duro y de puntas afiladas. Un lubricante facilitará la operación. Es importante que tengas a mano unos alicates, pinzas y ventosas para ayudarte a separar las piezas, además de una regla o guía metálica. Y como punto y final, debes emplear una piedra de carborundo para lijar los bordes y evitar así accidentes.

    Distintos vidrios
    Los vidrios utilizados para cuadros (entre 0,9 y 1,5 mm.), los de ventana (entre 1,8 y 6,5 mm.) o los normales de mesa no suelen crear problemas a la hora de cortarlos, siempre y cuando se tengan las herramientas indicadas. Sin embargo, los vidrios de seguridad, de una sola lámina, los de varias láminas o los de aislamiento, no se pueden manipular con tanta facilidad.

    Foro de decoración para hablar sobre tus manualidades

    jueves, 2 de agosto de 2007

    Crear alfombras con retales

    Teóricamente, se puede aprovechar y utilizar todo tipo de retales, aunque lo mejor es trabajar con telas de peso similar y evitar tejidos muy abiertos. Una alfombra de 120x75 necesitará unos 18 m de tela. Corte las telas de 2,5 cm de ancho, lo más largas posible.

    1. Utilice arpillera para la base. Córtela 5 cm más ancha que la medida de la alfombra, dejando así margen para el dobladillo y un posible encogimiento en el primer lavado. Haga un dobladillo a los bordes de la arpillera y cósalos a máquina en zigzag, asegurándose que las esquinas queden bien rematadas.

    2. Cree un diseño para la alfombra. Le resultará más sencillo dibujar el diseño y configurar las diferentes zonas de color si utiliza un sistema de cuadrículas. Transfiera el dibujo a la arpillera utilizando un rotulador. Comience trabajando desde el centro, avanzando hacia el exterior.

    3. Utilizando un gancho para alfombras, pase el primer extremo de tela por la arpillera, trabajando desde el revés y dejando unos 2,5 cm en el otro lado. Deje unos 4 espacios en el tejido y pase un rizo de tela, dejando nuevamente unos 2,5 cm en el otro lado. Repita esta operación hasta que acabe con la tira de tela. Comience con una nueva tira en el último agujero. Siga el diseño hasta que haya completado la arpillera. LLegado a este momento, se pueden cortar los rizos, lo que dará a la alfombra un aspecto lanudo; o puiede que prefiera dejar los rizos sin cortar.

    Más manualidades en Estilo y Hogar - Decoración

    miércoles, 25 de julio de 2007

    Entrevista de Lola Lago

    Entrevista realizada a Lola Lago para Estilo y Hogar


    Si tuviéramos que definir a Lola Lago con una cualidad, probablemente la valentía sería la que mejor respondería a su forma de ser y de trabajar. Con su particular visión del interiorismo, ha conseguido revolucionar los métodos de acceso a la decoración profesional, volviéndolos más accesibles. Convencida de que un buen proyecto no tiene por qué ser caro, esta amante de la arquitectura interior y del diseño pretende acercar a todos los públicos un amplio catálogo de soluciones prácticas, lanzando planteamientos individualizados que hacen que la vivienda se adapte a sus ocupantes, y no al revés.

    Pregunta: ¿Puedes hablarnos de tu trayectoria profesional?

    Respuesta:Puedo deciros que me considero una apasionada profesional independiente que desarrolla esta profesión desde 1970. Comencé a trabajar en Madrid, en el estudio de H. Muebles (Huarte y CIA.) junto a Gregorio Vicente y Luís Onsurbe. Posteriormente y durante diez años, hice decorados para spots publicitarios para productoras de televisión. Previamente a Barcelona ´92, rehabilité una casa en el Pueblo Español y en ella diseñé una oficina, encargada por Pepo Sol, para la organización de las Olimpiadas. Después volví a la arquitectura interior y desde entonces he trabajado para empresas como T.M.P, Punto COM, Blow-Up, Valores & Marqueting, Alicer, Sonias`bar, Mindshare (Madrid y Barcelona), Amalgama 7 (Barcelona), entre otros. En el 2001 realicé el bar erótico-musical Woman en Terrassa.

    En el sector privado he realizado diversos apartamentos, pisos, locales, locales-viviendas y en el 2006 un local-vivienda en Rubí que utilizo como show room. He realizado espacios expositivos en Casa Decor, Elle Deco, La Ruta de la Cerámica y Cevisama ‘05. Durante el 2006 y lo que va del 2007, he recorrido diversos puntos del territorio español dando una conferencia titulada 'Lola Lago: una visión profesional', sobre arquitectura interior, dirigida al sector cerámico y organizada por ‘El periódico del azulejo’. Mi prioridad es la funcionalidad, pero después de eso, creo que cualquier cosa debe proporcionarnos emoción y pretendo convertir lo necesario en algo bello.

    P:¿Qué proyectos tienes en curso/en mente?

    R:Tengo en curso mi proyecto www.interioresparatodos.com, que pretende democratizar el interiorismo y ponerlo al alcance de cualquiera porque su coste es mínimo (aprox. 1 € x 1 m²). Este servicio, realizado a través de la web, ayuda al usuario a rentabilizar los m² de sus espacios, dedicados a viviendas, lugares de trabajo y viviendas-lugares de trabajo, dando soluciones de distribución de interiores para dichos espacios. En mente, son tantos los proyectos que tengo, que sería necesario mucho tiempo y espacio para poderlos explicar.

    P:¿Por qué decidiste hacerte decoradora/interiorista?

    R:Fue totalmente casual. Yo era muy joven y la carrera de decoración estaba dentro de las denominadas ‘nuevas profesiones’. Una hermana mía, bastante mayor que yo, eligió por mi. La pasión por mi profesión apareció muchos años después y a través de su práctica y aprendizaje.

    P:¿Quién es tu decorador/interiorista favorito? ¿Por qué?

    R:Philippe Starck y Favio Novembre. Los dos son sabios, geniales e irreverentes. Esas cualidades me parecen imprescindibles para innovar, descubrir, abrir caminos y desarrollar cualquier profesión.

    P:¿Cuál es la labor de una decoradora/interiorista?

    R:Un interiorista es, fundamentalmente, un organizador del espacio interior y su labor principal es esa. Después, debe ser una persona capaz de comprender cuáles son las necesidades de su cliente, aunque éste no sepa cuáles son. Al final debe cumplir, rigurosa y absolutamente todos los acuerdos a los que haya llegado con su cliente y conseguir que, gracias a su intervención, la vida de las personas que habiten esos espacios sea mejor.

    P:¿Puedes hablarnos del pasado y del presente del interiorismo y la decoración?

    R:La decoración dio un giro de 360º cuando a principios del siglo pasado (hay que pensar que desde siempre los decoradores y arquitectos habían sido hombres) hubo un grupo de mujeres en EE.UU., hartas de tener en sus cocinas todo mal ubicado, decidieron pensar y poner en marcha, dibujándolos, modelos constructivos diferentes a los habituales de la época. Estos cambios mejoraron mucho su vida y decidieron editar pequeñas publicaciones que consiguieron hacer llegar a mucha gente. Así, modificaron infinidad de errores cometidos hasta entonces.

    Yo creo que, en el presente, todavía seguimos arrastrando parte de aquellos mismos errores, pero evidentemente la evolución ha sido increíble, a mejor. El presente de nuestra profesión vive un momento extraordinariamente bueno, no hay más que fijarse en los quioscos y en la cantidad de publicaciones dedicadas al tema.

    P:¿Y sobre el futuro? ¿Hacia dónde nos dirigimos?

    R:El futuro de nuestra profesión es impredecible, igual que son impredecibles los cambios sociales en el mundo. Vivimos un momento, que quizá, sólo se puede comparar al del Renacimiento. Creo que sería razonable pronosticar que las diferencias económicas y sociales, desgraciadamente, se harán mayores y por tanto nuestras intervenciones, planteadas desde una posición de elite y glamour y a nivel generalizado, serán cada vez más absurdas. Por lo tanto tender a socializar nuestra profesión es una posición de futuro en la que creo.

    P:¿Qué factores influyen en el mundo de la decoración? Es decir, ¿qué hace que cambien las tendencias?

    R:Los cambios sociales que se van produciendo en el mundo originan los cambios en todos los ámbitos de la vida y debido a ellos van cambiando los factores y las tendencias. Con esto quiero decir que, al igual que el mundo actual es una amalgama de factores, estilos y colores, este mismo sistema encierra un aspecto negativo y otro positivo.

    El negativo es que, entre tanta oferta, realizar la elección correcta en cualquier tema relacionado con la decoración, es sumamente difícil, y el positivo es que, la variedad y el cierto caos o saturación actual, obligan al consumidor a estar más enterado e informado, en definitiva, a aprender más sobre el tema y a dar una mayor importancia a los objetos que le rodean, y de esta situación salimos beneficiados todos.