
Con el blanco podemos combinar el negro, el rojo y el gris. Con estas combinaciones la visibilidad será muy amplia y podremos meter muebles sin sentirnos agobiado.
La resistencia, la funcionalidad y la estética deben caracterizar los materiales de cocina, y sobre todo de las encimeras, que son el lugar de trabajo. Existe una gran variedad de encimeras, según el material del que están hechas, que cumplen nuestras necesidades.
Las acrílicas se fabrican combinando acrílico y hidróxido de aluminio. Son unos de los materiales que presentan una mayor facilidad a la hora de limpiar. Las encimeras de piedra artificial se fabrican mediante el uso de los materiales minerales- como el cuarzo compacto. Permiten obtener acabados de distintos colores. Son duraderas y muy fáciles de limpiar. Otras encimeras, muy estéticas, son las de acero inoxidable.
La madera, por su parte, proporciona mucha estabilidad y funcionalidad, aunque hay que proteger la superficie con aceites para rellenar los poros. Las encimeras de vidrio son otra opción. Tienen un tacto sedoso y una superficie brillante. El granito y el mármol son los materiales naturales y más tradicionales. Crean una estética natural y requieren pocos cuidados.
El salón es el centro de la vida social y por este motivo ocasiones su decoración es la que más preocupaciones son crea. Ya que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en esta estancia y por lo tanto es la habitación que más accesorios y muebles necesita. Es muy fácil saturarse con tantos objetos que necesitamos. Cuantos más objetos colocamos, más pequeño parece el salón.
De todas formas, existen muchos trucos que convierten esta estancia en un lugar cómodo y agradable. La luminosidad es determinante, ya que influye en la apariencia del salón. La luz y los colores blancos hacen que el espacio parezca más amplio. El uso de espejos también es recomendable, para crear mayor amplitud visual. Otra forma de ganar espacio es el uso de muebles multifuncionales.
Los objetos innecesarios se deben guardar en un armario y no estar expuesto a la vista, porque crean una sensación de desorden. Los muebles de apariencia pesada se deben evitar sustituyéndolos por los de mayor ligereza visual.